Tamariu es nuestro sitio de verano. Volvemos como mínimo dos veces cada año: una con las peques, para disfrutar de la playa en familia, y otra como pareja, para desconectar con atardeceres tranquilos y una copa de vino. Ya os hablamos de este rincón de la Costa Brava cuando pernoctamos aquí entre pinos con la furgo — esta vez tocaba volver a por más.
Dónde aparcamos: La Pineda de Tamariu
Dejamos la furgo en La Pineda de Tamariu, un parking entre pinos a las afueras del pueblo. Por 2,90€ pasas todo el día, y es súper tranquilo y acogedor: sombra garantizada, ambiente relajado y a un paseo corto de la playa. Para pasar el día es justo lo que necesitas.
Sus playas y calas
La playa de Tamariu es de esas que engancha: agua cristalina, la típica cala mediterránea rodeada de casas blancas, y un paseo marítimo con encanto donde perderse sin prisa. Rodeando la cala, los acantilados y las rocas esconden pequeñas piscinas naturales que invitan a explorar.
Carrera de madrugada… y un trail run de la muerte
A primera hora he salido a hacer un poco de carrera por el sendero de costa, y me he encontrado con un trail run de la muerte — una escalinata de piedra que sube pegada al acantilado, empinada y exigente — pero a la vez de una belleza brutal, con el mar de fondo y la luz de la mañana todavía suave.
Desayuno a pie de playa
Después de la carrera, nada como desayunar en alguno de los bonitos restaurantes que hay justo a pie de playa, con los pies casi en la arena y vistas a la cala.
Padel surf, snorkel y su vida marina
Tamariu es ideal para salir con la padel surf y bordear las rocas con máscara de buceo puesta. El fondo marino aquí es una pasada: peces por todas partes y un hábitat rocoso que merece la pena explorar despacio.
El trampolín para perder el miedo a las alturas
En la zona de rocas hay un divertido trampolín desde el que la gente se lanza al mar — perfecto para ir practicando (poco a poco) el miedo a las alturas, entre risas y algún que otro empujón de más.
Atardeceres, lectura y recargar pilas
Y para cerrar el día, lo mejor: atardeceres tranquilos con una copa de vino, un ratito de playa para leer y recargar pilas. Así es Tamariu para nosotros — el verano en su punto justo.
¿Ya conocías Tamariu? Si quieres también la versión "pernocta en furgo entre pinos", no te pierdas nuestra primera visita.

